Los smartphones podrían ayudar a detener la intoxicación por alimentos

La tecnología podría ayudarnos a detener la intoxicación alimentaria antes de que suceda

Las autoridades sanitarias estadounidenses informaron el miércoles de que una persona en California murió como consecuencia de un brote por lechugas romanas infectadas con E. coli, que ha afectado hasta el momento a 121 personas en 25 estados.

Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de este país invitaron a la población para que evite comer lechugas, debido a que las etiquetas de los paquetes a menudo no identifican las regiones en donde crecieron, por lo que aconsejaron a los consumidores que tiren cualquier lechuga romana en sus hogares porque puede ser difícil saber si proviene de la región en crecimiento de Yuma, Arizona, e incluso recomendaron que los habitantes también eviten consumir lechugas romanas en restaurantes y locales públicos a menos que el establecimiento puedan confirmar que el producto no proviene de dicha región infectada.

Podía parecer que es algo simple evitar un brote como este una vez que la fuente ha sido identificada. Pero, ¿qué pasaría si los granjeros nunca enviaran productos infectados? Pues una nueva tecnología desarrollada por la Universidad de Purdue para detectar enfermedades transmitidas por los alimentos, busca ayudar con eso.

El dispositivo se puede conectar a teléfonos inteligentes y permite que los productores examinen sus alimentos en busca de bacterias en cuestión de minutos.

¿Cómo funciona?

Primero, se derrama sobre el producto una solución que contiene un virus para las bacterias conocido como fagos; posteriormente una sustancia química adicional en el agua, ilumina la infección de E. coli permitiendo que la cámara de un smartphone pueda detectar a las bacterias brillantes si el E. coli está presente.

Esto podría sonar complejo, pero el sistema es más rápido que los procedimientos de prueba actuales, que pueden llevar días.



otras propuestas con el mismo objetivo

Mientras la Universidad de Purdue continúa trabajando para garantizar que los alimentos infectados no lleguen al mercado, otros investigadores intentan minimizar el daño una vez que el producto ya se encuentra en las tiendas.

OwlTing, es una start-up fundada en 2013, que busca usar la tecnología blockchain para rastrear cada paso que hacen los productores de alimentos. Su objetivo es que cuando los compradores recojan un alimento, puedan escanear una pegatina con su teléfono y ver con qué sustancias químicas fue procesada la comida, dónde se cultivó o procesó, y cuándo sucedió todo.

Este registro puede ayudar a identificar qué productos pertenecen a un lote que podría estar contaminado; con él, los clientes pueden esquivar las opciones que los podrían infectar, y los vendedores pueden asegurarse de que están vendiendo lotes seguros que de otro modo hubieran tenido que tirar como prevención.

La Universidad de Purdue y OwlTing pueden ayudar a los productores y compradores a tomar decisiones informadas y mejores; sin embargo las agencias de salud pública han confirmado que su comunicación podría mejorar al momento de  confirmar los brotes.



Después de un incidente de salmonella en 2013, el CDC de Estados Unidos informó que sus agencias federales y estatales podrían haber compartido sus investigaciones entre sí de manera más eficiente, y que además, no todo su personal había recibido la capacitación adecuada sobre las leyes pertinentes para informar al público.

De no mejorar en ese último paso clave, siempre existirá ese amigo que no escuchó las noticias acerca de una infección por alimentos hasta que fue demasiado tarde; pero con suerte, al tener esta nueva tecnología a nuestro alcance, podremos evitar las enfermedades transmitidas por los alimentos mucho antes de que lleguen a nuestros platos.

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Monica Acevedo:
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