Esta mujer es el único ser humano que ha sido golpeado por un meteorito

El evento ocurrió en 1954 y la probabilidad de que sucediera era de 1 en 1,5 millones.

La norteamericana Ann Hodges estaba tomando una siesta en su casa en Alabama, Estados Unidos, cuando repentinamente fue golpeada por un meteorito. La probabilidad de que esto sucediera era de 1 en 1,5 millones o sea casi imposible. Sin embargo en 1954, cuando Ann tenía 31 años sucedió. Este ha sido el único caso registrado en toda la historia de la humanidad.

Ann por supuesto despertó en estado de shock, luego de sentir el fuerte golpe en la cadera el cual hizo que abriera los ojos, cuando despertó vio su hogar lleno de humo y escombros. El meteorito de cinco libras hizo arder a la pequeña ciudad de Sylacauga. Después del susto inicial y la llamada al departamento de bomberos, que por cierto llamaron a un geólogo del gobierno. Solo le tomo unos minutos identificar la roca. Poco después Ann y su esposo estaban seguros de que se enriquecerían con el meteorito, sin embargo no sucedió.



La mujer estaba convencida de que la roca le pertenecía. ‘’Siento que es mío. Creo que Dios quiso que viniera a mí. Después de todo, fui yo en quien acertó’’, dijo Ann, según los testimonios conservados en el Museo de Historia Natural. Pero si un vecino logró encontrar una pieza más pequeña y la vendió, seguro se ganó una pequeña fortuna, pero Ann no tuvo tanta suerte.



Esto se debe a que ella no era la dueña de la casa donde vivía. Ella y su esposo alquilaron la propiedad de una mujer llamada Birdie Guy, que era viuda. Cuando la Fuerza Aérea confirmó que se trataba de un meteorito y quería devolver el objeto a su propietario, comenzó la batalla judicial sobre quien tendría el derecho a conservarlo. El tribunal finalmente dictaminó que pertenecía a la dueña de la casa.

En ese momento, la ciudad se quiso aprovechar de la pareja, quienes compraron el meteorito por $500 dólares. Pero más tarde recibieron algunas ofertas de museos, pero las rechazaron porque pensaban que merecían más. Lamentablemente, la apuesta no funcionó. Al final, nadie mostró interés en comprar el meteorito y Hodges finalmente donó el objeto al Museo de Historia Natural de Alabama en 1956, en donde se encuentra actualmente.



Años después Ann sufrió una crisis nerviosa y en 1964, se separó de su esposo. Murió a la edad de 52 años de insuficiencia renal. Según su esposo, Eugene, ella nunca se recuperó del todo, de la locura generada por el meteorito. Según el astrónomo Michael Reynols, es más probable que nos alcance un tornado, un rayo y un huracán, todo al mismo tiempo que un meteorito.

¿Increíble cierto?


Jennifer Monroe: Escritora de tiempo completo, cinéfila, comic addict y fotógrafa aficionada. A complete Nerd kissed by fire.
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