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Joven se aferra a sus mascotas mientras huyen durante un huracán para nunca dejarlos atrás

Esta valiente heroína realizó un increíble acto de amor. 

El año pasado, el huracán Dorian causó devastadores estragos con su demoledor paso por el archipiélago de Bahamas. Miles de familias se vieron afectadas y fueron obligadas a desalojar la zona a inicios de septiembre.

Muchas víctimas se quedaron sin nada mientras observaban como flotaban sus pertenencias en medio de las terribles inundaciones. Otros tantos vieron como su patrimonio se desmoronaba por completo en cuestión de minutos. Lo único que podían hacer era salvar su vida.



En medio del ciclón, un periodista llamado Tim Aylen, junto a su hija de 21 años, Julia Aylen y su hijo Matthew de 17, tuvieron que adentrarse en el agua que les llegaba a la cintura para huir lo más rápido posible, dejando atrás su vivienda y con ella todo su pasado y sus recuerdos.

La familia decidió huir del lugar todos juntos, incluyendo sus queridas mascotas que no podían ser dejadas atrás en ninguna circunstancia.

Julia no dudó en tomar consigo a sus 3 perros aferrándose a ellos para poder cruzar el agua, aunque eso le supusiera esforzarse al triple, y sabiendo que estaba arriesgando su vida.



La valiente joven sabía que tenía que salvar a sus mascotas y no estaba dispuesta a renunciar a ello.

Mientras tanto, el periodista, que estaba grabando la escena, captó el momento en que su hija luchaba contra la corriente abrazada a sus perros y fue a ayudarla. Después de estar a salvo, Tim relató en sus redes sociales que tanto él como Julia y Matthew lograron evacuar junto a sus perros Charlie, Cassie y Emma.

La historia fue aplaudida por muchos y que sin duda sirve como referente, es la actitud normal de un dueño que sabe que es lo mínimo que debería hacer por esos seres llenos de amor y fidelidad que harían cualquier cosa por nosotros.



Tim y sus hijos tuvieron bastante suerte, otros desafortunados quedaron atrapados en sus áticos y en hospitales hacinados de personas que buscaban protección.

“El nivel del agua subió en dos minutos, se podía ver agua por las ventanas de la casa. Pensamos en ir al ático pero el techo no era seguro. Encontramos tierra firme”, escribió Aylen.

“Mis hijos están exhaustos. Mi hijo fue a la casa y volvió varias veces. Había planeado fotografiar la tormenta justo antes de tomar estas fotos”, agregó.

Este gran acto de amor en medio de una situación de emergencia nos devuelve la fe en la humanidad.